miércoles, 28 de noviembre de 2018

SE MARCHA EL OTOÑO.


Este otoño se marcha tan yermo y tristón, ha dejado su huella, su huella de sombras tupidas, de marcas punzantes que a muchos nos hiere el alma; no soy juez, no sé siquiera si es culpable y no seré yo quien le juzgue, quizás la mano del hombre tenga mucho que ver en muchos desastres. Ahora el otoño guarda silencio entre las piedras melancólicas y en los árboles que lloran por sus hojas doradas que volaron por los aires, e invitan a una reflexión y a una mirada detenida en su trayectoria. 


El árbol pierde su puesta de largo- su vestido dorado. Todas sus hojas se rinden y mueren en la ribera y guarda la rama del árbol, silencio y pena, en su corazón apretado. Otoño, abre la puerta al invierno y espera que sea más calmo, hasta la primavera que al árbol le presta un verde vestido de seda. 
La tarde apacible las hojas rendidas ni cantan ni ríen, se acabó la vendimia, se recogió la siembra. 
Otoño en el árbol la vida refleja y llega el invierno y soplan los vientos y vuelan las hojas y caen escarchas y enfrían los huesos. Ya es otra etapa más dura más flaca, ya se van los pájaros, buscando otra orilla más cálida.
Quietud en la tarde, mi paseo reclama un breve descanso, me siento en un banco, veo las piraguas avanzar en la ría que a fuerza de remo, dejan su encanto sosiego y alegría.
 






El árbol, preguta...   Otoño responde...


¿Otoño, sólo me dejas
sin el amor de esos días
cuando en mis oidos decías,
cuidare tus hojas bellas?


Ellas escapan volando
evocando las marismas
se desperezan las mimas 
y triste me van dejando.






Pues crecerán azucenas
liberadas de cadanas
mas harán las mil delicias
sin perderte mis caricias.


No llores, no sufras penas
vendrán primaveras lindas
serán verdes tus orillas
y tus riberas amenas.

¡No te apures todo llega!
Llegarán días que brillan
y también otros que trillan
el alma de los poetas.

No todo será belleza
es complicada la vida
verás quimeras un día, 

en otros verás tristeza.
     



Tankas.

Mágicos árboles,
que su sombra nos brindan 

cuando el sol quema

Y nos dejan nostalgia
en sus ramas tristonas.

Entre las aguas
dulces y cristalinas
brincan los peces


en su calma transcurre
con supremo remanso.

Es nuestra ría 

que desprende su magia
en la ribera

es un jandín anclado
y senda rutilante.
 
 



Las hojas rendidas
en tierra mojada,
quieren ser palomas
que vuelan descalzas.

Ellas no se quejan

el sol quema su alma
y su vieja piel
lo sufre callada.

 



Tanka.

Dando un paseo 
en la cálida tarde
entre los ruidos


de las hojas caídas 

del fiel árbol amigo.   






  
Mis estimados amigos, en mi paseo de estas tardes otoñales por las orillas del Lérez, hice éstas fotos y he decidido compartirlas con todos ustedes en esta entrada. 
Son fotos sencillas, apunto muy mal pero, es mi tierra verde y dorada y me gusta que veáis por donde me muevo cuando el solecito acompaña en otoño e invierno.

Y cuando llega la primavera que viste los árboles y todo florece, es un privilegio pasear de mañana, respirar los olores que la natura emana, ver ondear suavemente en las aguas, pues todo ello me envuelve en su magia. 

Aun puñado de besos para los amantes de lo sencillo y deseando que sea de vuestro agrado.
A todos mil gracias por vuestra bonita huella.

Con mi deseo de paz y bien al mundo entero.

Marina Filgueira García.  28-11- 2018.


 




miércoles, 14 de noviembre de 2018

ENTRE METÁFORAS,

Son metáforas que ocultan
la llave fiel de otras letras
siendo la gloria de antaño,
hoy son sólo una quimera.

Desfallece la memoria
de mil azotes se queja
y los años van dejando,
recogida la cosecha.

Es el árbol ya muy viejo,
y su tronco casi tiembla
un viento arisco le sopla
en el canal de sus venas. 

En el bosque se hizo grande
rodeado de belleza...
Flores frescas y armonía
en su morada de piedra.

Y desde su copa mira
unos ríos y riberas
y otros valles a lo lejos
que mil recuerdos le dejan
  
Mira al cielo cada noche
y contempla las estrellas
el alma sigue esperando
aquel sueño que no llega.
 
Y no se para el tiempo-
en su atalaya de cuencas,
pasa de prisa y mirando 
el camino de la ciencia.


 
















Se nos escapan los días
y la vida nos enseña,
aprender de los fracasos
que duelen como las penas.

Mil pulsaciones provocan
tal estado de conciencia,
que el cuerpo deja rendido
en su sensible defensa.

Y no brillan las auroras
como antaño en la pradera,
se cuelan entre la bruma
que en el corazón se adentra.

El árbol siente en silencio,
la dureza de la selva
y mientras tanto vigila
sus semillas en la tierra.
 
Sus hojas tiernas suspiran
pues la magia lo rodea

un sol que le da su encanto,
en su campo vive y sueña.

Vuela la luna redonda
en la explanada y su cepa
al árbol le va cantando
con su fiel rostro de seda.

¡Mis estimados amigos!  



La lucha se desmorona y no hay donde sacar fuerzas, todo mi cuerpo es cansancio, un tizón lo zarandea. 
Mi barca sigue su ruta entre las olas revueltas, que no le dan un respiro a los brazos, que ya no puden apenas; mas amorosos dibujan otras líneas y fronteras, otras rutas va buscando, otro horizonte sin niebla.


La vida es tal cual, un navegar continuado luchando contra viento y marea; pero también con descansos y reflexiones, sobre, anclar o seguir la senda. 
 

Y necesito a mi lado personas sinceras, personas que sumen bellos sentimientos que sepan mirar los pasos llanos y no desde su atalaya, pues de lo alto mira cual quiera.

Solo un trozo de camino me queda por andar y quiero recorrerlo a paso lento ya sin herramientas de trabajo, pues mi cuerpo siente el cansancio propio de los años.   
Y necesito esa mano tierna, ese corazón de puertas abiertas que con su dulce tic-tac, sepa tocar el alma. 
Cada día que me lenvanto doy gracias a Dios y la vida que tanto me ha dado y sueño, sueño con un mundo más sano, más humilde más justo más humano sin corruptos sin violetos.   ¡Sueño que toda clase de violencia guerras, son solo un mal recuerdo! Que ya no existen, aunque sea una quimera. 

Un abrazo alargado y fraterno, junto a mil bendiciones para todos ustedes, que sois geniales, buena gente.  



Marina Filgueira García.
Potevedra. 14-10-2018.



miércoles, 24 de octubre de 2018

SENTIMIENTOS



Sentimientos que regresan 
a veces desde muy lejos 
sin alcanzar el abrazo
trazado desde hace tiempo.


Sin poder volar apenas
pues las alas se rompieron
en mil pedazos flotaron llevándoselos el viento.
 

Son las cosas que suceden
y quedan en el camino
y van borrando las huellas
de aquel que anduvo contigo.

Quiero rescatar la risa
y los instantes más bellos
envolviéndome en los tules 
de los más hermosos sueños.


Intentarlo sin rendirme
y sin ceder ni un momento
para poner en mis manos
los aromas más intensos.

Quizás sea una quimera
esta hazaña que pretendo
mas los pájaros me cantan
trayéndome los recuerdos.

Que se adentran en el alma
por los espacios abiertos
mientras yo voy caminando
por este bendito suelo.

Quiero poderlo lograr
con todo mi sentimiento
para que toda la magia
pueda regresar de nuevo.


Con la soledad a cuestas,
afanes entre mis dedos
por recuperar las alas
que en mil pedazos se fueron.

Van volando por los aires
como juguetes del viento
quedándose en el pasado
en los recodos del tiempo.

Dejo batallas y treguas
y mi corazón aprieto
un tic tac acelerado
niega seguir escribiendo.







Unas pinceladas de melancolía se apodera de mis letras y ponen en apuros las palabras, me gustaría que cantaran... pero no, no cantan, entran en rebeldía.  Deberían brincar, reír y expresar bellos sentimientos, sacar la tristeza del alma, pues las palabras tienen un gran poder; son la llave de tuerca que abre la puerta de la felicidad.  Pero no, muchas no son como pintan, a veces pueden ser ¡Hasta ingratas y crueles! ¡Lastiman, duelen cuando la razón le falta! Ponen pliegues en el corazón y se desangra.
En esta etapa de la vida ya madura, todo se ve con mucha sensibilidad, la memoria se viste de recuerdos, recuerdos que han querido apegarse a los zuecos del invierno, con la mochila liviana, el corazón lleno de sueños, quedan las pisadas gastadas y las huellas de las sandalias rotas sobre este bendito suelo.
 
23-10-2018. Marina Filgueira García.
Pontevedra. 

Mis estimados amigos, siempre mil gracias por vuestra huella por vuestra cercanía y afecto, besos a puñados y mil  bendiciones para todos vosotros. 















viernes, 28 de septiembre de 2018

TODO RENACE.


Tankas.
Precioso entorno,
al pie del bosque verde
quietud y vida,


días largos de estío
ya el lago azul dormita.



 
Las hojas ocres
van flotando amorosas
corriente a bajo,

alfombran toda el agua
el otoño reflejan.



             
Su cara añeja,
acortando los días
de niebla viste
y las frías mañanas               
en el alma se pegan.








 
Rincones de ensueño para una mirada detenida.

Este es el río Verdugo en a Lama en nuestra adorada Galicia.  
Tuve la oportunidad en verano de visitar este y algún otro lugar de frescura y de encanto en mi mágica tierra.





Todo renace al despertar
                                    
                 

Me desperté con mi pensamiento errático buscando todo aquello que renace, recordando mis raíces y miles de pasajes que se fueron cruzando en el camino de la vida, delante de mis pasos. 

Y todo renace de nuevo, momentos especiales que enriquecen el alma yendo con ansía a ese encuetro.  Alegres y celestiales sensaciones que dan al corazón canto y encanto y verdadera plenitud en mi regazo, que aún conserva el amor y el olor de mis polluelos.  Renace el sorbo de un buen café cargado caliente y amargo a esta hora temprana.  

Renace la pasión de una mirada, el placer de un abrazo, la magia de un atardecer, renacen las caricias, un instante loco de amor, y renace aquel viejo camino colmado de ilusión. También una sombra se cuela haciendo su particular fiesta.
Y, sólo a veces, se entrelazan unas cosas con otras esas otras que, si acaso inconscientemente, se buscan y luego pesan en el alma y apenas podemos sacarlas.
Si, me levanté contenta con la mente más clara, apartando lo oscuro por esos bellos colores rutilantes vividos, que sí tienen sentido y no son caducos: y duran hasta la eternidad.
Hoy en mi jardín todo renace, renace mi sentir, renacen los besos, las pasiones, los abrazos, la inocencia de una sonrisa, renacen las vivencias y renacen los amigos, esos amigos que me abrazan cuando más lo necesito, renacen esos otros amigos que ya no están dejando un gran vacío. 
También renace aquel amor equivoco, que bien pudo haber sido y no fue, simplemente se quedó en una amistad, mejor ésta última que volar en una nube secular. 
Mas todo renace en esta vida por naturaleza propia como las flores y los árboles que rebrotan de nuevo cada primavera- verano.
Así es la vida y así  soy yo, a veces pretendo lograr una inalcanzable perfección que no existe.  Fin.

Todavía son la 8-30 de la mañana me tomo otro café y salgo a dar mi paseo de siempre.
Pontevedra 27-9-2018.  Marina Filgueira.

Un puñado de besos para los amantes de lo sencillo.
Mil gracias por vuestra preciada huella. 
¡Deseo que mis sencilla letras sean de vuetro agrado!

lunes, 10 de septiembre de 2018

UNAS VIVENCIAS.






Tanka.
La buena vibra
Comienza con un baño
Muy refrescante 
en las rizadas olas 
Del mar que despereza.
   




Dentro de mis alas llevo
unas vivencias amenas
son momentos de la vida
prendidos a las mareas. 



Son las olas azuladas
espejo de mil sonrisas
brisas que engarzan mis sueños
con sus mágicas caricias.



Su frescura me regala
y la paz que yo quería
para bañarme en mis versos           
con plenitud infinita.

Mis cabellos se levantan
vaporosos en el viento
con el alma en armonía                                             Tanka.
y dulzura en mi embeleso.

Llegan las aguas perladas
aires de tierna pasión
y pasea el sentimiento                
por baladas de ilusión.


Me enamora ver el mar
esa luz que tanto brilla
que suspira el corazón            
cuando la tarde termina.                                          



Y bellos son los abrazos
que se dan con tierno amor
son la fuerza de la vida 
son esencias con sabor.

Y los besos son remanso
son quimeras que dan fulgor
son la bella sinfonía
de terso violín y trombón.


A veces los besos trazan
notas que marcan rubor
son las mieles encendidas           
En su magna comunión.


Y vuelvo al mar que me canta
con legítima pasión
calma mi sed que agoniza             
en la tinta del dolor.

La brisa que llega cauta
que las olas amansó,
rimas y cantos escriben                  
en la arena que amo yo.
 

Esa mi playa sagrada
despierta grata ilusión
de alcanzar el paraíso
donde es eterno el amor.


La ninfa suelta sus alas      
con el gesto de un temblor
inmersa mira en sus manos   
lo que el viento se llevó.


Y brillan nubes rosadas
Igual que brilla una flor
la magia llega a la ninfa
con reflexivo valor.                                                               de la R

Y vuelvo a la mar de nuevo
satisfecha de emoción
repasando lo vivido
con intensa religión.
 


Marina Filgueira.  9-9-2018 Ponteverda.


¡Hola, mis estimados amigos!

Pues aquí estoy de nuevo abriendo la ventana para que entre aire fresco. Un verano más vivido y uno menos por vivir, como todo ser viviente. 
El destino y la vida, han querido que así sea y le estoy agradecida eternamente por haber llegado hasta aquí. 

Deseo con el corazón en la mano, que todos hayáis pasado un excelente verano y estéis plenos de salud y de felicidad. 

El tiempo va pasando los años... Y con el se acercan esos amigos invisibles que no son invitados pero se hacen notar y se pegan a nuestro cuerpo y alma como clavos y no facilitan la libertad de movimientos, van tocando pies y manos, brazos, mente -corazón, un clavo en la cervical y menos mal que el martillo no es pesado. ¡De momento!
Y ya que no podemos parar el tiempo, tendremos que moderar nuestros pasos! Y seguir el sendero marcado.


Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.   
Ser muy, muy felices.  
Mil veces gracias por vuestra huella tan estimada para mí.