jueves, 4 de febrero de 2021

EL TRÉN DEL AMOR,

¡Ay, amigo del alma! El tren del amor y de la vida salió volando, cómo pájaro en vuelo cerró sus puertas y pasó de largo.

Hombre, que solo te has quedado con tu tristeza reflexionando en aquel frio y brumoso andén. Allí se congelaron tus sentimientos, las caricias los besos, las risas los deseos. Esa magia amorosa que todo lo llena y a amar condena.

Tal vez más de un@, perdimos alguna vez el tren de la ilusión, esa ilusión de amor y de locura, que todos los males cura.

El tren que pasa por la puerta una sola vez y se deja marchar, luego se coge otro que nos lleva a la estación, a la que nunca debió llegar. Qué suerte a veces, perderlo, ¡eh! La vida tiene dos caras y se compone de risas y lágrimas y cada cual la lleva, lo mejor que sabe llevarla.

Esperando su tren,
el tren del amor y de encantamiento:
en aquel viejo andén
de helado desaliento,
un vaivén de dolor y de tormento.

Grita su corazón,
el amargo recuerdo del momento:
una gran desazón
desata su lamento...
y ata el santo motor del sentimiento

Vencida su locura,
con el tiempo cicatriza la herida:
devuelve la cordura
y perdura encendida,
como lucero que alumbra la vida.

Ahora, en su universo,
sueña con primaveras en el mar:
en su dolor inmerso...
entrega el verbo amar
en su mate, que comienza a humear.

Y pasa los instantes,
sobre la mesa de muchos encuentros,
los halagos constantes...
Vagaron por los centros
de la vida y pesan los desencuentros.

Pongo fin a esta lira,
como humilde poeta aficionada:
cuando sueña delira...
En su dulce almohada,
cuida y dirige esta meta estrenada.

4-2-2021. Marina Filgueira García.


Os dejo este vídeo, en el cual me siento identificada.  Muchas gracias a todos los que me leéis mis sencillas letras, sos verdaderamente, geniales, sin vuestra huella nada valdría la pena.

Un puñado de besos para todas/os, buena gente.


Sed muy muy felices