sábado, 18 de noviembre de 2017

EL TREBOL...

Tanka.
Mi trebol azul
compartiendo este espacio...
Sagrado tiempo
******* 
 cayendo de la cumbre,
  el me fue acaparando.

¡Hola, mis estimados amigo/as! 
 
Comparto con todos vosotros unos cuantos posos que voy dando por este periplo llamado vida.  
Alguien dijo no recuerdo...No hay futuro sin pasado. En mi caso, presente y futuro, el pasado lo va acaparando.

  Enlazo las tres etapas de la vida ya que de ellas locamente me sigo enamorando... 
¡Aunque los bellos sueños ya no avancen y la llama que ayer ardía su resplandor vaya aflojando, justo es seguir andando.  
Aunque el viento sople fuerte y caigan lluvias "torrenciales"... ¡No, no, no cedo salgo a la calle y sigo adelante con mi viejo chubasquero!  
Aunque alguna vez la carga pese, pese... Y el camino sea árido o cuesta arriba... ¡Si es verdad que cansa! Cansa. ¡Lo sé yo muy bien!, mas no, no abandono en mi empeño soy terriblemente terca 
y no me rindo tan fácilmente
 A pesar de mi aparente fortaleza, a veces también decaigo como cualquier ser viviente; pero me levanto apoyada al pasa manos con mis ganas de vivir la vida que me quede rebosando amor y entusiasmo.   
¡Es preciso levantarse! Seguir el camino sembrando empatía... ¡Y vínculos saludables! Construir y aportar lo mejor de uno mismo. 
Quiero sentirme feliz satisfecha y agradecida mientras voy pisando las hojas secas que al tacto gruñen dolidas bajo mis zapatos, ellas cubren la senda alargada que me va llevando hasta al final de mis días inevitablemente.  
¡Pues así es la vida: nada más que un paseo sin vuelta

Bien amigos, deseo que esta sencilla entrada,
¡Sea de vuestro agrado! 
                                                                    






 Tankas.

 Manso en el aire...
Un verde trebol vuela.
Cae en mi mano.

Y triste llora la hierba-

su pena sin remedio. 
*******
El sol brillando
  en el azul del cielo,
la tierra ahoga.

 Lejos queda la lluvia
dulce, estéril rivera. 
*******

El amor decide...
Es importante comprender y asumir qué, lo que es para siempre, es el instante o instantes, no la persona. 

Deja que el amor decida,
no te apegues aunque duela,
la vida debe ser libre...

No cierres jamás la puerta,
*****

Y cuando el amor decida
borrar del alma tu huella,
¡Deja que sea posible!
 No le amarres una cuerda.

***** 
Cuando el amor ya decida
poner al camino verjas,
a la convivencia impide,
el fluir cariño, entrega.
***** 
Pon en tu rostro sonrisas
en ellas siempre delega,
haciéndolo bien visible
que se perciba belleza.


*****
No pierdas nunca la dicha
de tener el alma llena
de pasiones que reviven
y que la llama renueva. 

 *****




Deseo que os llevéis de regalo este trebol de la suerte y que os traiga todo lo bueno del mundo.
Marina Filgueira García.
Pontevedra. 
 Mil gracias a todos/as por vuetro agrado y por estar estando.           
Un puañado de besos para las gentes que gusten de lo sencillo










 

miércoles, 25 de octubre de 2017

CANTA LA CALANDRIA.

Esta mañana temprano, no sé si duermo
o estoy soñando despierta...
Siento cantar la calandria, esa bella melodía

sobre aquel viejo andamio
que tan mágico resuena y llega con la brisa
fresca como un poema-

a los sentidos del alma.
Ella libre se alza en el aire con muchas ganas de batir sus alas tiernas y lozanas todavía.

¡Pero, oh mi querida calandria de alma inquieta, que ya no puedes!  Que el tiempo pasa sin darte cuenta, que ya no alcanzas que ya no hay fuerzas!  Siempre has volado serena abierta a tus anchas; mas todo tiene su momento de auge y de pausa! Querrías besar la luna, lo sé, pero ya te queda muy lejos. Y no, ya no podrás alcanzarla. Y ¡Lo siento, lo siento si! Allí en lo más hondo de mi entraña.

Así es la vida, van decayendo nuestras alas y uno se queda en el andamio del tiempo evocando 
con nostalgia...  Aquellos sueños que al corazón abrazan, dando luz y reflejo a la mente sana que aliento e ilusiones nos brinda, nos da sosiego y nos enseña a besar el alma.  Aunque ahora ya no quedan brillos en el fondo de mi pozo blanco, donde antaño danzaba la alegría sobre el agua.    


Mientras...

Mientras mis alas domine,
mientras haya fantasías
y todo mi ser se mueva,
habrá también poesías.

No voy a dejar mi espacio,
eterno campo de líneas
donde expreso lo que siento
con metáforas asiduas.

Mientras acudan palabras
que me traigan alegría
de saber que no estoy sola
y que un aliento me guía.

Mientras se despierte el alba,
mis labios rojos sonrían...

El alma busca en el aire,
diáfanos ojos que ansían. 

Un lucero en la distancia 
su luz eterna me brinda,
para seguir escribiendo
sentimientos de mi vida.

Mientras todo tenga un orden
y mi esencia determina...
Iré labrando mis versos
en surcos de tierra fina.


Marina Filgueira García.
24 del 10 de 2017.
Pontevedra.



        Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.
          Mis estim ados amigos/as, gracias mil por vuestra preciada huella. 
Ser muy muy felices.











viernes, 13 de octubre de 2017

MIRANDO AL MAR.


Mirando a la mar serena
en esta quietud tan fluida,
recordaba algún pasaje
    de esos que, ¡Jamás se olvida!
*
 Era una mañana fresca
apenas amanecía...
Me detuve unos instantes,
las suaves olas mecían.
*
    Asoman en la distancia...
unas luces encendidas
lentamente van mis pasos
entre pisadas perdidas.
*
  Volaba un poco al pasado...
Un recuerdo me invadía
y al corazón va premdido,
sin soltarse todavía

llevando amor en el alma
y la música escondida,
     con el arpa entre mis brazos...
  Un gozo eterno en mi vida.

El mar me trae vivencias
azules, que el amor brinda

   son esos puntuales vuelos...
Son quimeras sin medida.







Afloran bellos momentos
tiempos que en el alma brillan
a ellos me aferro, me abrazo,
y mis sentimientos brincan.
 *
Yo quiero llevarle al viento
mi sencilla poesía,
que le llegue a dulces voces
y la canten cada día.

*





Tankas.

De entre las hojas
la luciérnaga llama
al apareo-

*
 con su panza encendida,
vuela en ecos su canto.
***

Llegan al valle
plateando las noches,

blancos luceros
*
echiceros del alma
  que atraen fantasías.
***
12 del 9 de 2017.
Marina Filgueira Gracía.

** PONTEVEDRA**

Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.
Mil gracias por vuetra huellas.
Feliz otoño.


 




viernes, 22 de septiembre de 2017

BELLAS FLORES...

Volando van por los aires
éstas ágiles abejas
buscando en las amapolas,
el encanto de su néctar
que ellas liban tan gozosas...

Construyen celdas de cera
nos dan la miel prodigiosa

que endulza nuestra quimera.
!Cuidado! Que también pican!
Aunque tiernas lo parezcan.


 














Tanka.

Las amapolas
entre verdoso bosque,
sus copas llenan,
********** 
¡Las abejas van gustosas
volando, a libar su néctar!






Tankas.


Las rosas rojas
mirando a las estrellas
en su remanso, 

van soltando el aroma,
  son perfumes del alma. 
***
Halo sin luna,
los luceros platean 
 en negro manto

albean por el cielo
siendo bello, mágico.
 ***
Caen y flotan
las gotas de rocío,
tocan mi mano
***
humedas aureolas
 en mi piel dejan huellas.


¡Bueno, pues adiós a la primavera, verano! Las estaciones más hermosas de la vida





 
Y feliz sea para todos este otoño de colores.
¡Bien venido! 
¡Y no deja de sonar el arpa! Lo dice un presagio en mi pecho, una vez más el ocaso va dando paso a lo grisáceo y al último canto de los pájaros en los andamios del tempo y de la vida sobre 
mi pánfilo techo. 
En el que adormece la tarde y va asomando la luna con su cara dorada vestida de musa... ¡Oh, luna, cuantas noches bonitas me has regalado! 
Tu claro asoma a mi cama, acaricia mis imaginarios sueños mis limitaciones. Mientras se van bajando mis párpados, me duermo con el alma en sosiego y escucho un fino susurro del viento que en ecos me llega
  desde la cima de los altos cerros.
Llega la mañana doy gracias al cielo, respiro aire fresco preparo café, tostadas con miel y canela, tomo asiento, 
pongo la música que me gusta,
mientras, gozo de este momento.


RIQUÍSIMO.
¡Ojalá todo el mundo tenga!
El que guste...





Un puñado de besos
para los 
amantes de lo
sencillo.
Gracias mil por vuestra huella.
21 del 9 de 2017. 
Marina-Filgueira-García.
Pontevedra.





                                     












viernes, 1 de septiembre de 2017

BELLA PUESTA DE SOL..



Viendo ésta bella puesta de sol que ya declina, parece que el tiempo se detine en mi orilla, las olas casi mudas, van rimando un poema.  Ondean lentamente con la tibia calma del ocaso cuando la brisa duerme.  Llega hasta mi vera, el dulce murmullo en un suave batir de ondas acariciando mis pies descalzos y un inmenso remanso de paz y armonía, adormece el alma en la fresca almohada de la tarde.   Mientras, espero la noche que de luceros llena la galaxia.  Escucho el lenguaje del mar, que me brinda su voz cantarina en este atardecer armonioso y callado lleno de misterio, de canto y encanto.


 
Todo es quietud y tibieza donde se van meciendo las olas lentas, con su vaivén suave como la piel de la punta de mis dedos, sensibles y ya gastados.  
Me llega el aroma de la sal marina y de las caracolas que ya suenan.  Y me invade la nostalgia y me lastima, viendo la extensa inmensidad desde esta orilla dorada que de belleza preñada, llena un gran vacío y colma todos mis sentidos al abrigo de la ensenada; ya no hay sonidos de lanchas ni de niños, no hay juegos ni reproches, todo es calma y equilibrio.   Cierro mis ojos y sueño un momento... Los abro de nuevo, me siento pequeña y me pierdo entre mis sentimientos en este instante viendo como el sol se escapa en la lejanía, se han ido las gaviotas... Me quedo sola y todo es calma en mi alma en mi vida.
Tanka. 

Se va la rosa
con vestido de gala...
Posa coqueta,
       ***
impregna con su aroma 
el corazón y el alma. 
 


ENLAZANDO, EL AYER, Y EL HOY...

El taller de la vida, 
instalado en el ático de mi memoria, donde canto, río, sueño, vivo, siento,  grito, y aún llegan frescas rosas; al cual hoy me acerco y veo con encanto mi sencilla cosecha.  
Aunque los años van pesando… La nitidez subraya este privilegio gracias al cielo y al destino que fiel me ha sido y, aún sigue siendo aunque alguna vez me incomode.
Todo mi ser sigue volando como la gaviota alrededor de mi torre a la que me aferro con fuerza y tesón y convoco a un duende que sepa mimar el alma y abrir el corazón.
En este taller de la vida, fui grabando mi estancia peregrina sobre el camino que solo andando se hace.
Fui limando sentimientos, desengaños, lágrimas, grietas que hieren el alma inocente.  
También alegrías que fascinaron mis pasos, fui plasmando capítulos... "Esculturas" inolvidables que forman parte de mi mundo de una historia cierta, y todo circula nítidamente sobre el dossier de mi memoria.   


Se abre la puerta que un día dejé entreabierta... Percibo así mis huellas detrás del tiempo.  Asoman intactos esos momentos y me dejo llevar por recónditos rincones del pensamiento recuperando imágenes que han llenado mi corazón mi vida y que necesito mientras que el tic tac de mi reloj no se detenga.  Sonrío, viendo con nitidez aquellos paisajes y pasajes... Cañadas"... Llanuras y collados, ecos inconfundibles que aún suenan en el aire que respiro.  
Todo hecho con la resplandeciente luz de aquellos días cuando el trigo estaba lozano todavía, ahora ya solo es paja seca.  
Instantes sublimes viveros de latidos que formaron riadas de bellos pasajes a lo largo del camino; voces que ahora mi alma examina con serenísima quietud en la baja marea de mi orilla.
  


Al extender la mirada
acuden mis pensamientos
 por esta baja marea
 llena de bellos recuerdos, 
***
evocando sensaciones
aparcadas en el tiempo,
siendo pasiones del alma,
encerradas en mi pecho.
***
¡Fueron sublimes instantes,
que dos amores vivieron
uniéndose para siempre
 en la llama de un te quiero!
***
¡Siento en falta su presencia,
su risa tierna, sus besos!
  Con sabor de las naranjas...
 recogidas de mi huerto.
***
Entonces, sonaba el arpa
con dulce cascabeleo...
Eran sus gratas caricias,
llenas de pasión y sueños.
***
El amor en su mirada...
Amante luz de deseos, 
que toda mi alma envolvía
con un bonito requiebro.

Marina Filgueira García.
PONTEVEDRA.
1 del 9 de 2017



Me gustaría que llevarais estas dos rosas con un haiku.
Con todo mi aprecio y cariño.
Como recuerdo de mi humilde espacio.
Gracias por llevarlo. 



Un puñado de besos para los amantes de las cosas sencillas.  
Mil gracias por vuestra preciada huella.