Los robles que al cielo miran, anuncian el otoño con
sus hojas ocres y amarillas. Los verdes aún suspiran, como suspira el viento, como suspira el corazón mío. Cada hoja que cae es un latido, un lamento que el río guarda
con celo.
En este rincón azul, existe el susurro de la savia que nutre la vida del bosque tranquilo, donde mis hadas duermen. La brisa suave y la promesa del agua, de no romper la magia que envuelve los sentidos y los hace vibrar.
Fuera de este refugio, el
mundo se quiebra en desencuentros, ajeno al compás natural del amor y de la paz."
EL RÍO
Era un remanso divino,
relajaba el alma mía,
cuando la tarde caía
en mi sueño peregrino.
Tanka
El agua
azul
refleja
un cielo limpio;
tierno susurro,
ondula dulcemente
fresco aire de lo pinos.
Brincaba la golondrina
sobre la rama del roble
era una gran bailarina,
con un aire puro y noble.
Llega la brisa
suave y desenfadada:
besa la orilla,
velando la ensenada
donde canta la ninfa.
Iva la tarde cayendo...
un suspiro me robaba,
mi sentido acariciaba
y mi vida renaciendo,
fueron pasando los días
entre sonrisas y llantos,
esplendores desencantos...
Enramadas fantasías,
y cada hoja que caía
sobre el agua argentada
aquella tarde dorada,
un hondo suspiro huía. Del río...
Estimas amigos de letras y sentires, una vez más dejo mis sencillas letras, después de unos meses de ausencia. Por motivos de salud y poco ánimo... Ya me cuesta pensar y me acosa la pena. Perdón por no visitaros en todo este tiempo, cuando se está bajo de ánimo, es un lío muy grande. No me resulta nada fácil salir de mi gran tristeza, pero ya que sobrevivo, tengo que mantenerme despierta, trato de hacer un esfuerzo y colgar algo, de cuando en vez.
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