miércoles, 25 de febrero de 2009

Un día junto al río. Domingo, 22 de febrero.

Hoy es uno de los días felices de mi vida, lo estoy pasando con mis amigas/os de siempre, de mi niñez y juventud. Vinieron a recogerme para comer juntas. Está un día primaveral, de esos de ensueño que quizá en verano no haya muchos así.
Comimos y cocinamos a pié del río Fontanes, que es el cauce que desemboca en el Lérez. Este cauce es un gran manantial de agua cristalina. En su murmullo canta, grita o lanza un suspiro. Nadie entiende su lenguaje, su mensaje oculto. Nos habla siguiendo siempre su camino, sin pararse con quien la escucha y observa en sus cascadas pendientes. Es un gozo, una delicia. Aquí sentada pierdo la noción del tiempo, sin escuchar apenas el griterío de los niños que juegan en ésta playa fluvial y gente que camina haciendo senderismo por sus orillas.
Es un encanto percibir los aromas, los sonidos, los colores, la textura de la vida, la vegetación verdecida, el contraste de colores en los arbustos florecidos, ¡el olor a tierra mojada!
Es este sitio el que me inspira porque lo amo ya desde niña. Es la cura que cicatriza cualquier herida. Cuando las palabras quedan ya en silencio, el bramido apagado y huidizo, es un momento de sesaciones ocultas y sueños dorados. El corazón se ilumina con el suave colorido de esta puesta de sol. Cuando reza la intimidad siento que tengo más luz, es cuando esta danza del agua se mueve al son de un poema. Comienza la retirada de este lugar tan bello. Goza mi corazón con el azul del cielo, la calidez del sol que se va ausentando, el gorjeo de los pájaros, la calma mágica de un atardecer inolvidable.
Mis amigas juegan la última baza de cartas. Siento no poder jugar con ello/as, pero saben que no me atrae el juego y me comprenden.
Así he pasado un día más de mi vida.
Besos a puñados para quien guste leerme.

4 comentarios:

  1. Muy bien Marina; es un gusto pasear contigo ese río y "estar" en esa reunión y casi oler... Me gusta esa prosa mucho más libre...y en donde se te "ve" mucho mejor.
    Me alegra tu alegría.
    Hoy no es mi día! intento -por segunda vez- poner un comentario y algo debe pasar para que no lo logre...bien, lo pondré como anónima pero, te aseguro que soy tersat.
    Un abrazo.

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  2. ¡¡¡ vaya día estupendo !!! y que requetebien lo cuentas. Claro que la naturaleza es terapéutica pero sólo para personas como tú. Me gusta como mezclas los sentidos y das voz a los elementos a los que no sólo ves sino que tambien los escuchas,y los transmites mejor que un video o una foto...pero ten cuidado con eso de que " pierdo la noción del tiempo ", no te ocurra lo que al monje san Virila del monasterio de Leyre que se fue al bosque y escuchando a un pajarillo se quedó extasiado o ensimismado y cuando regresó nadie le reconocía porque habían pasado doscientos años. Esta leyenda se repite en varios lugares así que no debe ser tan raro...Gracias por compartir estas vivencias, un abrazo. Cauchil.

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  3. Hola Tersiña, gracias la visita, no sabes que alegría me da cuando alguien llega a este rinconcito de mi casa. No es que tuvieras un mal día… se trata de que yo no era capaz de solucionar el problema de los comentarios, y mi hijo Gonzalo que es un Sol… lo arregló. Él es profesor de informática y me ayuda en lo que yo no sé. Un beso, Marina. Tersat, nos vemos… por cierto esto no está como estaba, y tampoco lo entiendo. Veré que pasa.

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  4. Gracias a ti Cauchil, por dedicarme un ratito de tu tiempo por tus palabras siempre bonitas, que no estoy yo tan segura de merecer. No, no quiero durar doscientos, pero si es verdad que… hay rincones en nuestra tierra adentrándose en ella y seguro que en otras partes también, que uno puede pasar horas y horas viendo maravillas y escuchando, colores deferente, sonidos, murmullos, parece que todo te habla, te huele, percibes que todo tiene distintas fragancias, rincones de paz de sosiego que dan al alma y a los sentidos, reflejos para plasmar lo que te rodea sin ningún esfuerzo. Besos y vuelve cuando gustes, y se feliz. Marina.

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