lunes, 21 de septiembre de 2009

ATARDECER EN LA LANZADA...

Cuando el día adormece en el corazón de la noche.
En el ocaso- la puesta de sol resplandece e inunda,
de amor y romanticismo los últimos y más rezagados.
Parece que el mar sea, una alfombra de lindos colores.
Es la magia del atardecer, en su idioma propio y universal,
olores, formas, sonidos, matices, crean el equilibrio mágico,
el sol huidizo se hunde en el mar- más allá de la inmensidad.
Las olas sisean entre las rocas en un armonioso chasquido.
Sola- sentada sobre la arena de la playa solitaria aún cálida,
siento el letargo que invade mi alma y mi cuerpo ya cansado,
la música del crepúsculo, el llanto de niebla y luz sobre el olvido.
Si pudiera volar como un pajarillo, vería que por encima de mí,
existe un cielo azul, que casi siempre consigue vencer la bruma.

Aparecen las primeras estrellas- y con ellas la retirada del lugar,
en un anochecer casi tropical, silencioso, donde se respira un aire tibio,
la luna con su brillo y su brío y sus ojitos mirones ilumina los rincones-
de la tierra, y los corazones amantes envueltos en la caricia.
Ecos- y mensajes ocultos- que quieren contarnos las olas del mar,
en su danza cantarina- no sé si lloran- cantan- o suspiran,
el agua- siempre el agua… sea de mar o de un manantial
tiene voz y se queja se lamenta en ésta noche templada- de luces vestida.

Al fondo…la Isla de Ons.

Con sus faros relumbrando.
guiando y dando aliento
a barcos que van pasando.
En esta isla,habita un pueblo
con las luces encendidas
y almas- que allí anidan,
figura un oasis en el desierto.

Y sigo soñando despierta porque no está prohibido
¿No? ¿Quien no sueña?
¡El que ya está muerto!
¿Pero yo vivo? ¡Si, claro! ¡Por eso en un instante de brillo!
Se acopla a ésta soledad- buscada… un cierto entusiasmo.
¿Quién no tiene un deseo?
De algún placer… que… ¿si es limpio? ¡No es pecado!

Echo de menos a mi lado en este instante propicio,
Aquel abrazo amigo y pintoresco.
Sin importar más que la dicha que…
aquel que te lo brinda te hace sentir viva.

Pero la tempestad solo es un momento… pasa de largo…

Ya se alejan las blancas gaviotas-
con su berrido en el vuelo acostumbrado
Buscando reposar en una roca- o
tal vez al abrigo del viento en un barranco.

Yo, también ya me retiro sin dejar de soñar…
escuchando el murmullo y la suavidad de las olas
en este paraíso anclado mirando al ancho mar.
me dormiré para que pasen las horas tranquilas
y despertar con el fulgor de un nuevo amanecer
y el piar da las gaviotas en su estado vital.

Y ahora para vosotros los que me leéis.

Ojalá que en cada palabra que escribo,
queden huellas, que den luz a mi paseo por vuestros corazones.
Un abrazo grande.

10 comentarios:

  1. Fermosísimo e longo poema, querida Marina, poeta, soñadora. Sinto en min ese atardecer con todas e cada unha das sensacións que transmites.
    Grazas por sacalas á luz para que todos os que te lemos sintamos que nos pertencen e compartamos contigo certas soidades que nos son comúns.
    Unha aperta moi grande.
    Bea

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  2. Gracias Marina, por esta lectura poetica que me hace sentir tan bien, gracias, por hacer que reviva en mi mente ese mar, ese aroma que nunca olvido apesar de la distancia, esa tierra....esa tierra,cuanto la amo y cuanto la odio por no tenerla, pero cuanto la quiero....cuanto la abrazo en mis sueños. Biquiños.

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  3. Siempre que se escribe con el corazón quedan huellas en quienes te leemos.
    Me ha gustado mucho lo que relatas.
    Abrazo cariñoso.

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  4. Gracias Bea, e para min un honor que guste o que escribo, solo plasmo o que vexo a miña redor o mellor que eu sei, que- non e moito. E un pracer verte por esta parceliña. Un abrazo de esta amiga que tes aquí en Pontevedra.

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  5. Hola Tori: te agradezco muchísimo tu paso por este rincón...que desea tener colorcito para todos los que gusten de entrar- con respeto! Que por ahora siempre ha sido así. P- Tori, la distancia no es para odiar, sino para recordar con cariño, añoranza, soñando- que en la hora que tú menos pienses podrás abrazar esa playa y otras cosas de verdad. Es mi deseo que así sea y sé que se cumplirá. Un abrazo de esta amiga siempre. Te dejo la puerta abierta, para entrar cuando gustes.

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  6. Alena corazón, tu presencia en mi casita de campo, es el mejor regalo que las hadas me han podido dejar. Gracias es un privilegio y un lujo para mí, que visite este rincón una escritora como tú. Un abrazo grande. Se feliz.

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  7. Hola Marina, después de leerte queda una agradable sensación de serenidad, belleza y felicidad.

    Algo de envidia también, a que negarlo. Ese lugar en el que vives es una delicia.

    En mi caso más, por aquello que decía Rafael: desde mi ventana el mar no se ve.

    Besos.

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  8. Caray que cosas tan bonitas. Dan ganas de irse corriendo al aeropuerto y pillarse un avión sin demora (y no te digo que no lo haga el día menos pensado) porque si el mar ya me produce profundas sensaciones al leer estas apasionadas líneas la llama se aviva.

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  9. Gracias Ernesto, he de decirte que desde mi ventana tampoco se ve el mar. Estuve pasando unos días en la Lanzada con mi hija, en un apartamento a pie de playa donde pude explayar la mirada y empaparme de las puestas de sol… que desde ese punto se ven más que preciosas, y relajar el alma con el silencio de las noches y el cielo estrellado. Gracias de nuevo y no te olvides de este pedacito de tierra gallega. Un abrazo desde este otro lado.

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  10. Hola María. Gracias bonita, bienvenida a mi casita de campo... que es este rinconcito donde yo voy contando parte de mi andadura por la vida. Galicia es muy bonita, como seguramente cualquier otra parte de España, es- solo que aquí casi siempre está la temperatura más baja.
    Pues cuando quieras venir, aquí tienes una amiga que te puede servir de guía por algunos rincones de ensueño. Un beso y te dejo la puerta abierta para cuando gustes. Chauuuuuu

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